Por Marcelo E Albornoz.
“La nota final (…) integra los procesos de trabajos empeñados y dificilmente se expresa en un promedio que dé cuenta del progreso del estudiante en su avance en el conocimiento”.
Edith Litwin
Al elegir escribir y analizar temáticas referidas a la evaluación educativa, debemos ser prudentes y rigurosos porque se trata de un contenido complejo y multidimensional. De acuerdo a la tradición pedagógica más prestigiosa en la materia, podemos sostener que existen y coexisten modelos evaluativos tanto cuantitativos como cualitativos. Con respecto al primero, tengamos presente que sus diferentes estrategias y herramientas procuran enfatizar en la identificación del grado de cumplimiento de los objetivos programáticos y curriculares planteados. En cambio, en el segundo modelo, la situación es más compleja ya que se adoptan y adquieren criterios más reflexivos e interpretativos a los fines de poder analizar de manera holística, el real impacto que produjeron los conocimientos en la subjetividad de los diferentes actores involucrados en el proceso de enseñanza y aprendizaje. De acuerdo a ello , es que a partir del conocimiento del informe PISA y sus resultados absolutamente adversos y negativos para nuestro país. Se produjeron una serie de interpretaciones, todas interesadas y muy parciales sobre sus posibles causas. Recordemos que el informe del programa para la evaluación internacional de los estudiantes, conocido como Informe PISA por sus siglas en inglés. Se basa, en exámenes estandarizados aplicados a estudiantes de 15 años y se realiza desde el año 2000 a las naciones pertenecientes y no pertenecientes a la OCDE, sigla que corresponde a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Aclarado ello, es apropiado destacar que éste tipo de evaluación, mensura y califica conocimientos aplicados a situaciones problemáticas, hipotéticas y/o reales de la cotidianeidad, no evalúa conceptos teórícos. En líneas generales, y de acuerdo a nuestra experiencia, la evaluación es anónima y se desarrolla en un cuadernillo que contiene diferentes consignas de las asignaturas Matemática,Ciencia y Lengua. Al solo efecto ilustrativo indicamos que en el caso del área de lengua, se plantean interrogantes a partir de un texto a los fines de identificar su grado de comprensión lectora.
Nos parece apropiado realizar un juicio de valor sobre éste tipo de dispositivo evaluativo, nos referimos a la evaluación estandarizada , muestral y con opciones múltiples de respuestas. Para nosotros, no resulta del todo idónea porque entre otras cuestiones tiende a homogeneizar el universo que “mide” sin contemplar sus particularidades generales. Nos referimos a por ejemplo las diferentes modalidades de cursada de los estudiantes y sus diversos contenidos programáticos. Asimismo corresponde indicar que tampoco está situada a los contextos sociales ni a biografías y trayectorias de los educandos. De todos modos, es justo sostener que esto no la inhabilita, sino que son factores y variables que a la hora de analizar e interpretar, indefectiblemente deben tenerse en cuenta. Sobre todo desde una visión de políticas públicas para el sector, tengamos presente que el proceso de evaluación de por sí ,es complejo y multifacetico, que incluye aspectos no solo cognitivos, sino que ademas dimensiones éticas, sociales y culturales que están implicadas. Desde allí nuestro reparo con las evaluaciones de éste tipo, pero insistimos, son válidas en todos sus aportes informativos , pero como en toda cuestión relacionada a la investigación social y educativa debe ponderarse y confrontarse con otro tipo de información más situada y contextualizada que incluya además, los factores de educabilidad, para no ser solo una medición individual y cognoscitiva que también es justo decirlo, están absolutamente atravesadas por cuestiones sociales y culturales.
En definitiva, lo que nos anima en el escrito es sostener que el informe per sé, necesita ser problematizado y analizado con rigurosidad. Tengamos en cuenta que éstos estudiantes iniciaron su trayectoria escolar en 2013 y fueron evaluados en 2025 lo que significa que atravesaron cuatro períodos gubernamentales con signos políticos partidarios diferentes. Sería apropiado en éste aspecto, para evitar todo tipo de especulaciones, analizar en dicho lapso de tiempo , las políticas públicas , los programas; las inversiones presupuestarias realizadas en la materia.
De acuerdo a lo anterior,es apropiado expresar que la interpretación de datos cuantitativos requiere ser realizado sin omitir el contexto general .
Por ello, sesgar los análisis desconociendo los distintos componentes del sistema en sus dimensiones tanto macro, como lo representa en este caso la inversión presupuestaria ,o micro, como podría ser un diseño curricular o intervenciones jurisdiccionales diversas, pueden concluir en interpretaciones erróneas y parciales.

Siguiendo con los análisis de los datos duros arrojados, hemos obtenido resultados alarmantes que nos ubican en el último tercio de los países evaluados. En ésta emisión fueron 90 naciones y nuestro país se encontró en el número 70, lo que significa un serio retroceso. De acuerdo a ello solo logramos alcanzar el 24% de rendimiento en matemática; 40% en lectura y 41 % en ciencias. Todos resultados por debajo de la media. Situación que evidencia una falencia estructural que no hemos podido revertir. Asimismo se ha profundizado la brecha socio económica con diferencias muy significativas a favor de los sectores más favorecidos, en este caso juegan a favor de los sectores más acomodados todo su bagaje y capital socio cultural. Si bien lo precedente es un dato irrefutable , no es determinante , como no lo es ninguna cuestión ni relación humana. Otros de los datos significativos que surgieron de la evaluación pasa por identificar que la mayoría de los estudiantes, más precisamente el 52% de ellos, usa la inteligencia artificial en sus tareas habituales, ya sea tanto para resumir, redactar como para investigar. Aquí quiero hacer una referencia puntual, no se trata de censurar ni prohibir la IA en los ámbitos educativos. En todo caso debemos darnos una adecuada discusión para regular y acordar pautas de intervenciones pedagógicas; regulaciones etarias y consignas inequivocas en su incorporación al proceso de enseñanza y aprendizaje. Ni censura Ni laissez faire el resultado de aquel proceso de debate amplio, participativo y representativo, debe ser considerado como norma general de aplicación obligatoria en todo el universo escolar ,o al menos en la educación obligatoria.
Otro dato para analizar es el surgido sobre las consideraciones respecto al “clima aúlico” y su incidencia en los resultados . Sin lugar a dudas tenemos que considerar la relevancia del clima y tener en cuenta que el orden y el respeto deben ser innegociables para alcanzar aprendizajes significativos. En éste sentido , la organización educativa debe profundizar sus esfuerzos en la construcción y posterior cumplimiento de las normas de convivencia , involucrando en ello a las familias como aliados insoslayables. Sin vínculos sanos, cordiales y respetuosos la tarea educativa se deteriora fuertemente .
Por último queremos destacar que a pesar de todo este panorama crítico y adverso , fue destacada y muy bien ponderada las consideraciones sobre los docentes y sus esfuerzos e intereses para procurar lograr aprendizajes. Es adecuado destacar en es tema, que la docencia es parte de la solución, solo debe ser respetada , jerarquizada profesionalmente y capacitada en los temas nuevos y emergentes que surgen. Para ello, tanto la inversión pública y su políticas educativas son esenciales. Del mismo modo también lo son las impostergables reorganizaciones institucionales que deben implementarse para poder así terminar de conformar equipos de acompañamientos y tutorías . Solo de esa forma se podrá responder a las diversas y complejas demandas educativas y sociales que afrontan los establecimientos .