PENSAR UNA SEÑAL | LA FUERZA ES EL DERECHO DE LAS BESTIAS

Por Adriana Fernandez Vecchi.

La frase de Juan Domingo Perón, “La fuerza es el derecho de las bestias”, volvió a cobrar una actualidad dolorosa el 15 de octubre de 2026, durante la Quinta Marcha Federal Universitaria frente al Congreso de la Nación. Ese día miles de estudiantes, docentes, trabajadores universitarios y autoconvocados se movilizaron para exigir algo elemental: que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario para defender la educación pública. La respuesta fue el despliegue de fuerzas de seguridad, gases lacrimógenos, camiones hidrantes, detenciones y personas heridas. Lo sucedido no puede leerse como un simple operativo de seguridad. Nos obliga a una pregunta política mucho más profunda: ¿qué pasa cuando un gobierno elige responder con la fuerza a una demanda social que solo reclama el cumplimiento de una ley?
Gobernar no es imponer la voluntad propia sobre la comunidad. Gobernar es construir legitimidad con decisiones que se puedan sostener con argumentos, respetando derechos y mecanismos democráticos. La protesta no es una anomalía que hay que eliminar, es una forma de participación ciudadana, y lo es aún más cuando quienes marchan denuncian que sus reclamos no encuentran ninguna respuesta por otro camino. “El derecho a la protesta está contemplado en la Argentina en la Constitución Nacional como forma de libertad de expresión (artículo 14) y en varios tratados internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos”.
Hay otra dimensión que Michel Foucault ayuda a entender. El poder no se ejerce solamente a través de las leyes y de las instituciones, se ejerce también mediante la vigilancia, la disciplina y el control de los cuerpos. Vista desde ahí, la represión no busca solo dispersar a quienes están en la calle ese día. Busca dejar un mensaje que va más allá, busca marcar cuál es el espacio de lo permitido, producir temor y desalentar que otros se animen a resistir mañana. Según el feminismo decolonial considera que el cuerpo es un espacio de defensa de la tierra (ver Rita Segato) El cuerpo del manifestante se vuelve así el territorio donde el poder intenta hacer visible su autoridad.
Jürgen Habermas, por otro lado, hace una distinción que resulta clave entre la capacidad de imponer decisiones y la legitimidad que solo nace de la deliberación pública. Un gobierno democrático necesita capacidad de gestión, por supuesto, pero también necesita justificar sus políticas con razones que la ciudadanía pueda discutir y eventualmente compartir. Cuando los cuestionamientos se responden con represión y cuando persiste un conflicto por el incumplimiento de una ley aprobada por el Congreso, se abre una contradicción insostenible entre la autoridad estatal y la legitimidad democrática.
Y es aquí donde aparece el problema de fondo de la gobernabilidad del gobierno de Javier Milei. La gobernabilidad no se puede medir solamente por la capacidad de imponer un programa económico o de contener protestas a fuerza de palos. Depende también, y sobre todo, de la posibilidad de construir acuerdos, de respetar a las instituciones y de procesar los conflictos sin convertir a cada persona que disiente en un enemigo interno. La fuerza puede, por un rato, dispersar una movilización, pero no resuelve ninguna de las razones que la originaron y no reemplaza la argumentación política que una sociedad democrática necesita para mantenerse en pie.
La Quinta Marcha Federal Universitaria dejó entonces una pregunta que nos interpela a todos: ¿cuánta legitimidad le queda a un gobierno cuando frente al reclamo ciudadano elige la coerción antes que el diálogo? La democracia no se debilita porque el pueblo salga a la calle a reclamar por sus derechos. Se debilita cuando el poder confunde autoridad con obediencia y orden con silencio. Porque como advertía Perón, la fuerza podrá imponerse sobre los cuerpos por un momento, pero nunca va a constituir, por sí sola, un argumento legítimo para gobernar.

Referencias
-Foucault, M. (2002 Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores
-Habermas, J. (2023). Teoría de la acción comunicativa. Trotta
-Perón, J. D. (1974). La fuerza es el derecho de las bestias. En sus discursos y escritos políticos del período 1973-1974.
-Segato, R. L. (2013). La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez: Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado. Tinta Limón.

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