DOCUMENTO CEDIAL | ADHESION aLA MARCHA UNIVERSITARIA FEDERAL

Buenos Aires, 8 de mayo de 2026.

El CEDIAL expresa su adhesión a la convocatoria de la Marcha Universitaria Federal del 12 de Mayo de 2026.

La Ley de Financiamiento Universitario constituye una herramienta fundamental para garantizar el sostenimiento material, institucional y pedagógico de las universidades públicas argentinas. Su importancia se centra en asegurar recursos económicos suficientes y previsibles para el funcionamiento de las casas de estudio, la actualización salarial de docentes y trabajadores no docentes, el fortalecimiento de la investigación científica y tecnológica, y la preservación del acceso gratuito a la educación superior como derecho social. En este sentido, la ley no solo refiere a una cuestión presupuestaria, sino también a la defensa de un modelo de universidad pública vinculado históricamente a las luchas en la Argentina por la movilidad social, la producción de conocimiento crítico y la democratización del saber.
El conflicto se profundiza cuando, pese a haber sido aprobada por el Congreso Nacional como expresión de la voluntad democrática y representativa, el Poder Ejecutivo decide de alguna manera, desfinanciar sus alcances mediante políticas de ajuste presupuestario. Esta situación genera una fuerte tensión institucional, ya que implica un debilitamiento de las decisiones emanadas del Poder Legislativo y produce consecuencias concretas sobre el sistema universitario: deterioro de la infraestructura, pérdida del poder adquisitivo de docentes y trabajadores, reducción de becas estudiantiles, dificultades para sostener proyectos científicos y afectación de las condiciones de enseñanza y aprendizaje. Desde diversos sectores sindicales y periodísticos críticos del ajuste estatal, se ha señalado que el desfinanciamiento universitario forma parte de una política más amplia de reducción del rol del Estado en áreas estratégicas como educación, ciencia y salud pública.
En este marco, la movilización convocada para el 12 de mayo adquiere una relevancia política y social significativa. La marcha expresa no solo el reclamo por el cumplimiento efectivo de la ley, sino también una defensa colectiva de la universidad pública como patrimonio social y democrático. La participación de estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores estatales y organizaciones sociales evidencia que el conflicto universitario trasciende el ámbito académico y se convierte en una disputa sobre el modelo de país, el lugar del conocimiento y la responsabilidad del Estado en la garantía de derechos.
La importancia de esta movilización radica también en su dimensión simbólica. Históricamente, las universidades públicas argentinas han sido espacios de construcción democrática, pensamiento crítico y producción científica comprometida con las problemáticas sociales. Por ello, las marchas en defensa de la educación superior representan formas de resistencia frente a políticas que son percibidas como regresivas en términos de derechos sociales.
La defensa del financiamiento universitario supone, en consecuencia, la defensa de la equidad de oportunidades, de la soberanía científica y tecnológica y de una concepción de la educación entendida como derecho humano fundamental y no como mercancía subordinada a criterios exclusivamente económicos.

Comisión Directiva
Centro de Investigación Académica Latinoamericano (CEDIAL)

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