Por MIGUEL ANGEL ACUÑA
2 de abril de 2025
Para tapar la ruina de la economía,
y las criminales desapariciones,
la cúpula militar nos llevaría,
a una rendición sin condiciones.
Soberbia, alcohol, e ignorancia,
mezcladas en un coctel peligroso,
sí agregamos su mezquindad rancia,
tenemos un martirio doloroso.
Setenta y cuatro días de sacrificio.
Setenta y cuatro días de esperanza.
Fueron en busca de un sueño propicio,
hallaron la pesadilla de una matanza.
Sangrar en la soledad de la nieve,
el frio del hambre royendo mis entrañas,
mi cuerpo congelado, ya no se mueve,
afligido porque no tendré más mañanas.
Recuerdo aún los felices momentos,
creía que siempre sería así la vida,
mi familia, esposa, nuestros juramentos…
no volveré a ver sus rostros contentos.
No más, por favor, memoria olvida…
Hundir el Crucero General Belgrano,
fuera de la zona en que se combatía,
es un crimen de guerra, inhumano;
por el poder negado, sin justicia todavía…
Catorce de junio, se rindió el gobierno de facto.
¡No los héroes que lucharon contra el Imperio!
A ellos los derrotó este gobierno putrefacto,
con su mediocridad y falta de criterio.
Terminó una corta y cruenta guerra,
que nunca debió haber empezado.
Muchos mártires están bajo tierra,
Su sacrificio no será olvidado.
Los sobrevivientes de aquellos aciagos días,
heroicos veteranos, abnegados y sufridos,
mientras recuerdos dolorosos taladran su mente,
padecen la ingratitud de gobiernos corrompidos,
y de una parte de esta sociedad indiferente.
Después de cuarenta y tres años de dolor
y pedidos de justicia sin respuesta,
cuando escucho la frase funesta:
“con los militares estábamos mejor”,
no puedo callar, mi corazón se manifiesta.
Me acuerdo de las fábricas que cerraron,
La cantidad de trabajadores que echaron,
los miles de desaparecidos, torturados y asesinados,
los niños secuestrados y por los victimarios apropiados.
La aparición de la pobreza estructural,
el neoliberalismo golpeó sin igual,
la deuda externa, la corrupción, la censura,
el inicio en Argentina de una era oscura.
¿Cuántos apoyaron un gobierno militar incapaz?
¿Cuántos creyeron que su vecino era el enemigo?
A esa persona confundida que habló, le digo:
¿Otro gobierno de facto? ¡NUNCA, NUNCA MÁS!